Casi un centenar de jóvenes celebró la sesión local del Parlamento Universal de la Juventud 2009 de Santo Domingo de los Tsáchilas, esta vez, en la Costa Ecuatoriana.
¡La voz de los Jóvenes no se apaga, se encauza, para que, constructiva e innovadora se escuche cada vez con más fuerza!
En un ambiente natural de Ecuador, al borde del Océano Pacífico, en Tonsupa, una localidad de la Provincia de Esmeraldas, se desarrolló este pasado 23 y 24 de Mayo, la sesión local del Parlamento Universal de la Juventud 2009 con la participación de 94 jóvenes.
La cita comenzó días atrás con la convocatoria a los estudiantes de las distintas universidades, especialmente de los miembros de la PUCE sede Santo Domingo, La acogida fue tal en esta sede que se llenaron los cupos antes de la fecha límite, lo cual generó una gran expectativa en todos.
La cita comenzó días atrás con la convocatoria a los estudiantes de las distintas universidades, especialmente de los miembros de la PUCE sede Santo Domingo, La acogida fue tal en esta sede que se llenaron los cupos antes de la fecha límite, lo cual generó una gran expectativa en todos.
Los participantes, estuvieron dispuestos a dar lo mejor de sí, con el deseo de manifestar su voz, a través del escrito conclusivo de los jóvenes de Santo Domingo, en esta ocasión desde Tonsupa, para que ésta sea también escuchada en el mundo entero en el Próximo Parlamento Universal de la Juventud, en la ciudad de Roma.
Los jóvenes analizaron por grupos, en varias sesiones de trabajo, temas como la solidaridad, la persona, la justicia, el derecho y la paz, la educación, la economía y el trabajo, la sociabilidad, la libertad y la tutela del Ambiente.
Sus aportaciones se han recogido desde la escucha, el diálogo, y la comunicación reflexiva entre los jóvenes que trataron los temas ayudados por el cuaderno de trabajo de este año. Se siguió un hilo conductor y la convivencia fue en armonía, analizando con responsabilidad los nueve temas y participando con un espíritu de alegría en la mesa redonda, los talleres, la puesta en común del manifiesto, el ateneo, la celebración eucarística, las comidas, los tiempos libres, la recogida del lugar, y aún en el viaje de retorno.Como varios de los jóvenes se conocían por ser compañeros de clases, entre sus impresiones destacaban la oportunidad de conocer a nuevos amigos y las virtudes de los compañeros de clase, aprendiendo a trabajar en grupo en un sentido más reflexivo, abierto, emocional y creativo, tratando temas muy importantes para reforzar la vivencia de los valores en el mundo actual.
Mediante el Parlamento, y desde el criterio de los jóvenes de Santo Domingo, se trató de buscar formas para recuperar, restaurar y promover entre la juventud, y desde la juventud, estos valores que la sociedad necesita para vivir la paz, con responsabilidad y compromiso con Dios, con la humanidad y también con su entorno. Previo a estas reuniones, se realizó una mesa redonda introductoria en la que manifestaron su experiencia de diálogo de los temas que les interesan y de lo importante que ha sido manifestarlo, tanto para su vida personal como para su convivencia familiar y social.
No hay que apagar la voz de los jóvenes, hay que guiarla. La juventud tiene mucho que decir. Desde su interior, surge una voz que no se detiene, se expresa a cada paso, a cada instante. Tiene su lenguaje, con su silencio y con sus gestos que se manifiestan a través de su ser completo. Le urge ser escuchada. La juventud se cuestiona tantas cosas, situaciones, pensamientos, tendencias y actitudes, porque también piensa, también busca soluciones, tiene sus conflictos y una consciencia de que hay tanto por hacer y por cambiar, para vivir la paz. Encauzar esa voz, ya es dar un gran paso que nos compromete pues el acompañamiento de la juventud nos exige también estar en atenta y amorosa escucha.Todos regresamos a Santo Domingo, a nuestros hogares, más amigos, más felices y sobre todo con una nueva experiencia que confirma el espíritu del Parlamento de que es urgente no sólo querer vivir los más nobles ideales, grabados imborrables en nuestros espíritus con la fuerza y vitalidad propia de la juventud, sino también que es urgente vivirlos desde el amor. Formar una nueva civilización del amor.
Last Updated (Wednesday, 08 July 2009 09:51)





